Marina y autoridades estadunidenses refuerzan seguridad en costas de Baja California
La Secretaría de Marina y agencias de seguridad de Estados Unidos afinan un protocolo preventivo en playas de Rosarito para mitigar la violencia fronteriza.

La Secretaría de Marina (SEMAR) y representantes de agencias de seguridad de los Estados Unidos se reunieron este sábado en las playas de Playas de Rosarito, Baja California, para coordinar el Protocolo Preventivo de Violencia Fronteriza. Este encuentro estratégico tiene como objetivo principal fortalecer la vigilancia y la capacidad de respuesta ante incidentes en la franja costera que divide a ambos países, buscando garantizar la seguridad de los ciudadanos y la integridad de la zona marítima compartida.
Durante la jornada, mandos navales y funcionarios estadunidenses revisaron los mecanismos actuales de comunicación y patrullaje conjunto que se han implementado en los últimos meses. El enfoque principal del protocolo es establecer líneas de acción claras para la prevención de actividades ilícitas y la atención inmediata de situaciones de riesgo que pudieran derivar en conflictos o actos de violencia en el perímetro fronterizo.
Las autoridades mexicanas enfatizaron que el fortalecimiento de esta colaboración es parte de una estrategia integral de seguridad que busca mayor eficiencia en el intercambio de información. Se prevé que, tras esta sesión de trabajo, se formalicen nuevos esquemas de coordinación operativa que permitan una vigilancia más estrecha en los puntos críticos donde la delimitación marítima presenta mayores desafíos operativos.
Por parte de los equipos de enlace, se ha propuesto que la implementación del protocolo incluya ejercicios de capacitación mutua y una mayor presencia de elementos de la Secretaría de Marina en las áreas de mayor flujo. La intención es que esta coordinación fluya sin contratiempos, respetando en todo momento la soberanía nacional y los marcos legales vigentes, bajo un esquema de cooperación internacional diseñado para inhibir la presencia de grupos delictivos en la zona.
La seguridad en la frontera norte es una prioridad para el gobierno mexicano, y este tipo de acercamientos refuerza la relación operativa entre las instituciones de ambos países. Se espera que las acciones acordadas comiencen a reflejarse en los patrullajes marítimos en las próximas semanas, consolidando así un entorno más seguro para el tránsito y las actividades económicas que dependen de la estabilidad en esta zona del Pacífico.


