La soberanía como eje estratégico en la doctrina militar mexicana
El secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, enfatizó la soberanía como pilar fundamental en la actual estrategia de seguridad y negociación nacional.

El secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, subrayó durante la ceremonia del 13 de septiembre en la Ciudad de México que la soberanía nacional constituye la base inamovible de la política de seguridad y diplomacia del país. En el marco de las conmemoraciones por la gesta de los Niños Héroes, el titular de la SEDENA planteó que la defensa de los intereses nacionales debe ser el método principal para abordar los retos de la coyuntura actual frente a las presiones externas.
El mensaje del alto mando militar se aleja de la retórica ceremonial tradicional para enfocarse en una postura pragmática de negociación. Según fuentes cercanas a la institución, la visión de la Secretaría de la Defensa Nacional propone que la capacidad de autogestión y el control sobre los recursos estratégicos son las herramientas más eficaces para fortalecer la posición de México en los foros internacionales y en las mesas de diálogo con socios comerciales.
Esta postura busca consolidar una doctrina donde la seguridad nacional y la estabilidad interna sean los pilares que garanticen la autonomía de las decisiones gubernamentales. En las directrices esbozadas por el general Trevilla Trejo, se destaca la importancia de mantener una Guardia Nacional y un Ejército profesionalizados que actúen en estricto apego a la legalidad, pero con la firmeza necesaria para preservar la integridad del territorio nacional ante cualquier amenaza.
La estrategia presentada por el mando militar sugiere que, lejos de ser un concepto estático, la soberanía debe entenderse como un ejercicio activo de gobernanza. El equipo de la SEDENA ha señalado que las propuestas de modernización y fortalecimiento operativo buscan que México cuente con una capacidad de respuesta ante las crisis coyunturales, sin depender de agendas extranjeras que comprometan el interés público nacional.
Finalmente, este enfoque se alinea con la visión del Gobierno Federal de priorizar la estabilidad interna mediante la colaboración entre las secretarías de estado y las fuerzas armadas. La soberanía, bajo esta perspectiva, se posiciona no solo como un principio histórico, sino como la metodología operativa para navegar el complejo entorno global de mediados de esta década.


