La ciencia detrás de los chilaquiles y la comida picante contra la resaca
Analizamos si el consumo de alimentos picantes realmente alivia los síntomas de la resaca o si se trata solo de un mito cultural mexicano.

En México, es una tradición arraigada que después de una noche de consumo excesivo de alcohol, el remedio ideal para la resaca consiste en ingerir alimentos altamente condimentados como chilaquiles con salsa verde o roja, o bien, una birria cargada de especias. Aunque esta práctica es común en los desayunos de los fines de semana en todo el país, desde la perspectiva médica no existe evidencia científica que respalde que el picante sea un antídoto contra los efectos del alcohol en el organismo. La resaca, caracterizada por deshidratación y desequilibrios electrolíticos, requiere principalmente reposo y reposición de líquidos, no una estimulación adicional del sistema digestivo.
El consumo de chile, cuyo componente principal es la capsaicina, genera una sensación de calor y estimulación metabólica que muchas personas confunden con un alivio de la pesadez estomacal. Sin embargo, los especialistas en salud advierten que, para un estómago que ha sido irritado previamente por la ingesta de etanol, introducir salsas picantes puede resultar contraproducente. En lugar de acelerar la recuperación, el picante puede incrementar la inflamación de la mucosa gástrica, provocando acidez, gastritis o malestar abdominal, lo que prolonga la sensación de malestar físico tras la ingesta de alcohol.
Por otro lado, la preferencia por platillos como la birria se explica mejor por el aporte de grasas y proteínas que ayudan a estabilizar los niveles de glucosa en sangre tras el metabolismo del alcohol. Es el valor nutricional del caldo y la carne lo que puede proporcionar una sensación de bienestar, mientras que el picante actúa únicamente como un estimulante sensorial que no tiene impacto en la eliminación de toxinas o en la rehidratación del cuerpo.
En conclusión, mientras que disfrutar de un plato tradicional forma parte de la convivencia social y el alivio psicológico, es fundamental reconocer que el picante no tiene propiedades curativas para la resaca. Las autoridades de salud recomiendan priorizar el consumo de agua, sueros orales y alimentos de fácil digestión para mitigar los efectos del alcohol, evitando irritantes que puedan comprometer el sistema digestivo en un momento de vulnerabilidad orgánica.


