Así entrena el Ejército mexicano a sus especialistas en rescate urbano
Unos 500 militares de la SEDENA mantienen preparación constante en técnicas de búsqueda, rapel y rescate para emergencias nacionales.

La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) mantiene una fuerza operativa de aproximadamente 500 especialistas listos para desplegarse ante desastres naturales. Estos elementos realizan entrenamientos rigurosos en escenarios simulados que incluyen estructuras colapsadas, donde el uso de equipo técnico, maniobras de rapel y la intervención de perros buscadores son fundamentales para localizar a personas atrapadas entre escombros.
El adiestramiento de esta unidad se lleva a cabo de manera permanente en instalaciones especializadas, donde los soldados enfrentan condiciones de alta complejidad que imitan los daños causados por terremotos o el impacto de huracanes en territorio nacional. El objetivo principal es reducir al mínimo los tiempos de respuesta ante situaciones de emergencia, garantizando que el personal esté preparado física y técnicamente para operar en terrenos inestables bajo presión extrema.
La coordinación con otras dependencias, como la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, permite que estos equipos de rescate formen parte de la estrategia nacional ante fenómenos meteorológicos o sísmicos. Durante las prácticas, los binomios caninos reciben un entrenamiento especializado para detectar aromas específicos en entornos donde el acceso es limitado, consolidándose como una herramienta vital en las labores de búsqueda y salvamento que el Ejército mexicano despliega en todo el país.
Además de la destreza física, los rescatistas son capacitados en protocolos de atención prehospitalaria y manejo de herramientas de corte y extracción, lo que les permite estabilizar a las víctimas antes de su traslado a centros hospitalarios. Esta preparación constante busca asegurar que la capacidad de respuesta de las fuerzas armadas sea eficiente y profesional, cumpliendo con su misión de salvaguardar la integridad de la población civil ante cualquier contingencia mayor.


