Académico de la UNAM señala vulnerabilidad política del gobernador Rubén Rocha
Salvador Mora, académico de la FCPyS de la UNAM, advierte que la gestión actual del gobernador de Sinaloa enfrenta un debilitamiento institucional significativo.

Salvador Mora, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, analizó este lunes la situación política que atraviesa el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Según el especialista, el mandatario estatal ha realizado una lectura incorrecta de su entorno político, lo que ha derivado en una posición de alta vulnerabilidad frente a los desafíos que enfrenta su administración en la entidad.
El análisis académico sostiene que la actual administración sinaloense ha perdido márgenes de maniobra ante la presión de diversos sectores sociales y políticos. Mora sugiere que las decisiones tomadas recientemente por el Ejecutivo estatal han desgastado su capital político, dejando a la figura del gobernador en una situación descrita como un agotamiento de sus capacidades para gestionar las crisis emergentes en el estado.
La postura del profesor de la UNAM subraya que, ante este escenario, cualquier acción gubernamental futura será evaluada bajo el lente de esta fragilidad percibida. La falta de una estrategia de comunicación efectiva y una lectura errónea del pulso social en Sinaloa son identificadas como los principales factores que han acotado el margen de respuesta del gobierno estatal ante los problemas de seguridad y gobernabilidad.
Por su parte, el equipo de comunicación del gobierno de Sinaloa ha mantenido que las políticas públicas se ejecutan conforme a los planes de desarrollo establecidos para el periodo constitucional. Los colaboradores cercanos al gobernador han señalado que se mantienen enfocados en la coordinación con las autoridades federales y los organismos de seguridad para garantizar la estabilidad en la región, desestimando las críticas sobre una supuesta falta de control.
Finalmente, el académico enfatiza que la recuperación de la legitimidad y el fortalecimiento de la gobernabilidad dependerán de un cambio de rumbo en la estrategia política del mandatario. La capacidad del gobierno sinaloense para recomponer su relación con los distintos actores de la sociedad civil será determinante en los próximos meses para evitar una mayor erosión de su gestión ante el Congreso del Estado y la opinión pública nacional.


